miércoles, 29 de abril de 2020

La adolescencia

NUEVA ETAPA, NUEVOS DESAFÍOS
LA ADOLESCENCIA
Todos hemos escuchado alguna vez que la adolescencia es un período conflictivo, presidido por la inseguridad y la confusión, y el choque entre el adolescente, la familia y la sociedad. Es por eso que, a través de este nuevo artículo, queremos compartir con ustedes algunas características de esta etapa, para que la podamos entender mejor y así tener más herramientas para seguir acompañando el crecimiento de nuestros hijos.
Si bien es cierto que aparecen algunas características propias en la adolescencia, como las tienen todas las etapas evolutivas, lo que muchas veces nos asusta a los padres, es que estos cambios se ven un poco más destacados cuando se cruzan con los componentes biológicos que, sin lugar a dudas, toman una fuerza importante.
Detenernos en esos cambios físicos no es el objetivo del presente artículo, sino que nos vamos a centrar en las características psicológicas y emocionales, así como en  los procesos del aprendizaje que se destacan en esta etapa.

CAMBIOS PSICO/EMOCIONALES
·                     Aparecen los problemas de identidad, originados por el deseo de querer crecer y ser adulto, que se opone a la angustia de querer seguir siendo niño. El adolescente aún tiene una identidad flexible, maleable, que se sigue dibujando según los modelos identificatorios que tiene como referencia. Por eso es una etapa en la que toman vital importancia los grupos de referencia, así como también figuras populares y famosas con las que ellos se pueden ver identificados. También los modelos de los adultos de la familia, pero que, como es de esperar, pierden fuerza en esta etapa.
·                     Aparecen sentimientos de enojo, rabia, que muchas veces no tienen una explicación lógica, porque simplemente son provocados por el malestar que sienten al notar la aparición de sus cambios físicos, ya que los mismos generan desorientación y angustia.
·                     Pueden aparecer conductas disruptivas, que tienden a la transgresión de normas y límites de los adultos, que antes acataban sin mayores problemas, pero que ahora parecen molestarles y entonces generan esa rebeldía, que se acompaña de confrontaciones y/cuestionamientos, que en ocasiones pueden generar una pelea en el seno familiar.
·                     Es común verlos angustiados, tristes, sin razón aparente. Esa angustia puede tener una causa justificada, una pelea con algún amigo/amiga, un novio/novia, que a los ojos del adulto puede parecer sin importancia. Pero recuerden, si a ellos les genera esas emociones, tenemos que tratar de empatizar y pensar que para ellos es realmente algo importante. Así lograremos que nuestro hijo/hija se sienta entendido y acompañado. Esa seguridad de que no está solo es fundamental en esta etapa.
·                     Pueden aparecer trastornos a nivel de la alimentación, que siempre están provocados por los estereotipos sociales, figuras de referencia que apuntan a la perfección y a la belleza exterior. Es ahí donde tenemos que tratar de fortalecerlos en su autoestima, de modo de que se sientan seguros de sí mismos y aprendan a aceptarse tal como son. Generalmente estas etapas son transitorias y no se presentan en todos los adolescentes. Pero está bueno saber que si aparece, debemos estar atentos a su evolución y ante la duda, consultar con un especialista.
·                     Por supuesto que también empezamos a observar la búsqueda de independencia, de la necesidad de pedir permisos y libertades que antes no tenían y que tampoco necesitaban. Pero que ahora comienzan a sentir y empiezan a pulsear con nosotros, los adultos. No es tarea fácil negociar ante estas situaciones. Pero lo que sí podemos hacer es exigir ciertas responsabilidades. En la medida en que ellos cumplen con esas responsabilidades y/o obligaciones, estaremos en condiciones de confiar en ellos y poder, de manera gradual, empezar a trabajar en esos permisos y libertades.
·                     La comunicación tendrá un lugar fundamental en la relación de padres e hijos. 
·                     Es muy importante valorar sus esfuerzos con respecto al estudio y colaboraciones que hagan en el hogar. Al valorarlos potenciamos su seguridad y su autoestima.
·                     El adolescente de hoy , de esta nueva era, recibe distintas influencias aunque las cuestiones de fondo de su forma de ser no han cambiado mucho. Por esto, no podemos creer que es conveniente tratarlo como nos trataron a nosotros en nuestras adolescencias, ni podremos comunicarnos de la misma forma.
·                     Aquellos adolescentes que presenten dificultades en el aprendizaje pueden llegar a tener un descenso en sus funciones cognitivas, por eso no es propicio dejarlos sin acompañamiento y orientación al estudiar.

Fernanda Corbo                                                              Patricia Carrasco
  Lic. en Psicología                                                       Lic. en Psicopedagogía


miércoles, 22 de abril de 2020

Cuarentena y cambios de hábitos



Cambios de hábitos


Un poco de información para hacernos algunos replanteos en épocas de cuarentena. 

Los hábitos y costumbres forman parte de nuestras vidas, nos brindan seguridad y nos ayudan a ordenarnos en el diario vivir. Un hábito es un comportamiento consolidado por la repetición de un acto que se efectúa de manera reiterada y con similares características y que no conlleva una reflexión profunda o cuestionamiento por parte de quien lo realiza. Es por ello que los mismos se van adquiriendo desde nuestros primeros días, donde nuestros padres van implementando una serie de rutinas que tienen que ver con horarios para dormir, para comer, tiempo para compartir, entre otros.
A medida que vamos creciendo aumentan nuestras obligaciones y nos vamos animando a incorporar nuevos hábitos. Somos nosotros los psicólogos quienes sugerimos que los padres vayan administrando esos hábitos para que los hijos formen nuevas costumbres y los lleven a ser personas ordenadas y disciplinadas en la vida.
Esta situación se transforma en un problema cuando los padres cambian su actitud para complacencia de los hijos, situación que es habitual, sobre todo cuando los hijos van acercándose a la adolescencia. Es por eso que los hábitos iniciales deberían ser sencillos y no con demasiada sobrecarga, la que paulatinamente debería ir aumentando en intensidad, pero como no tenemos una medida para hacerlo, todo queda a criterio de quienes deberían estar a cargo, es decir , los padres.

Mas allá de si como padres se ha actuado en forma eficaz o no, los hábitos y rutinas, van a formar parte de la vida del ser humano de todas las edades. Los mas jóvenes, lograrán en ciertos casos, una adecuada integración social, producto de que sus hábitos forman parte de lo requerido por la sociedad, lo que automáticamente queda representado por la escuela y todo el sistema educativo.
Pero lo importante hoy en día, es considerar que esas rutinas se han visto alteradas, tanto para los jóvenes como para los adultos. El ser humano es rutinario por naturaleza y si no logramos administrar un nuevo marco de referencia para nuestro accionar, eso va a generar ansiedad y consiguientemente conflictos entre adultos y jóvenes, que se encuentran en este momento bastante perdidos en su accionar.

Los adultos vemos alterados nuestros hábitos y eso dificulta ayudar en la administración de nuevas rutinas a los mas jóvenes, lo que la situación en su conjunto se torna en un factor ansiógeno y riesgoso para la convivencia. Es fundamental ayudar a administrar los hábitos y las rutinas de los hijos, preparándolos para lo que pueda venir. 

Hasta ahora formaba parte de un hábito, la rutina de transmitir el afecto a través de un saludo y eso ya debería de ser parte de un nuevo hábito que es el saludar a distancia. Las rutinas de estudio y descanso también forman parte de un hábito que cada joven debía administrar, pero esos hábitos también se han visto afectados por  la situación actual, debiendo organizarse nuevamente los mismos. 

Por tal razón es importante fijar tiempos específicos para realizar las diversas actividades del día, procurar establecer horarios para hacer las tareas escolares, para leer y compartir, para ver televisión y usar equipos electrónicos y también para establecer un horario para irse a dormir. Es importante tener en cuentan que la administración de nuevas rutinas, deben estar asociadas a los hábitos ya existentes y que de alguna manera forman parte de lo que la mayor parte de la sociedad utiliza, para que el proceso de reacomodación, no le genere consecuencias negativas en la vida de los menores de la familia.

Lic. en Psicología Darwin Vicente

Por cualquier consulta, escribe a gabpsico@capuchinas.edu.uy 

miércoles, 15 de abril de 2020

Distintas etapas, distintas características



Distintas etapas, distintas características


Es común que como padres muchas veces nos preguntemos si lo que nuestros hijos hacen es lo adecuado, si está dentro de lo esperado para su edad y en consecuencia si lo que les pedimos o esperamos de ellos es lo correcto.

Por eso, para que podamos sintonizar mejor con nuestros hijos, compartiremos a grandes rasgos las características esperadas de cada etapa. Conocer esta información nos ayudará a pensar, reflexionar y también a construir respuestas.

Es importante saber que cada niño se desarrolla a su propio ritmo, por eso debemos respetar ese proceso de desarrollo individual, evitando la ansiedad ante lo que sería esperado o no para cada etapa evolutiva.

De todas maneras, si ustedes como padres consideran que algo no está bien y desean consultarlo para quedarse tranquilos, no duden de hacerlo con el profesional adecuado. Es difícil prevenir dificultades en el desarrollo. Pero sí podemos hacer una detección precoz de las mismas para marcar la diferencia.

Apuntaremos entonces en este artículo, al desarrollo psicomotor, del lenguaje y el afectivo social.






De 0 a 2 años




     Se produce la adquisición del gateo.
     Alrededor del año empieza a caminar con ayuda, luego sin ayuda y empieza a correr.
     A los 6 meses comienza el balbuceo y a partir de ahí la incorporación de las primeras palabras (papá, mamá, agua, pan).
     Al año ya puede agarrar objetos sin dejarlos caer.
     Actúa por imitación.
     Comienza a percibir el enfado y otras emociones.


De 2 a 4 años



     Comienza el control de esfínteres.
     La motricidad fina se vuelve más sofisticada. Mayor dominio de los dedos.
     Se inicia el desarrollo de la lateralidad (izquierda-derecha).
     Formulan oraciones cortas pero ya manejan una gran cantidad de palabras.
     Pueden surgir episodios de rebeldía. Aparecen los primeros berrinches y las rabietas
     Pueden aparecer los celos y el deseo de posesión adquiere mayor importancia
     Estamos en la etapa del egocentrismo (todo es “mío”)
     Ya juegan con otros niños de su edad.


De 4 a 6 años



     Avance importante de la motricidad fina.
     Aumenta el vocabulario y el significado de las palabras se enriquece.
     Estamos en la edad del “por qué”.
     Reconoce sus emociones, aunque éstas  pueden aparecer de forma intensa.
     Comienza a explorar su cuerpo y a reconocer las diferencias anatómicas  entre ambos sexos
     Ya no confunden la realidad con la fantasía.
     Le interesa más el juego en colectivo
     Existe mayor capacidad de abstracción. Comienza a nombrar objetos comunes que ve en dibujos o fotografías.
     Puede dibujar una figura humana claramente reconocible




De 6 a 8 años



     Se da el inicio de una nueva etapa educativa.
     El juego sigue siendo la principal manera de aprender.
     La pronunciación de los sonidos del habla ya es igual a la del adulto.
     Las relaciones sociales son muy importantes.
     Empieza a incorporar de a poco el concepto de lo “prohibido” y de las consecuencias de las acciones.
     Se hace más evidente  el pudor y la vergüenza.



De 8 a 10 años



     Actitud curiosa de exploración y descubrimiento.
     Los intereses se trasladan a lo intelectual y a lo simbólico.
     Se muestra activo al hacer actividades físicas.
     Evoluciona  hacia explicaciones más racionales.
     La independencia y la autonomía al realizar actividades se hacen más evidentes.
     Comienza a prepararse para los cambios físicos y emocionales que empiezan a hacerse notar paulatinamente.



De 10 a 12 años



     Juegos más competitivos, organizados y reglados.
     Aparecen los cambios físicos propios de la pubertad, que conllevan cambios emocionales y afectivos importantes.
     Los cambios de humor son frecuentes, así como los enojos sin razón aparente.
     Se incrementa la necesidad de estar con sus pares; lo social adquiere vital importancia.
     También podemos ver una tendencia al aislamiento en su habitación por largos períodos de tiempo.
     La responsabilidad también crece, junto con mayor autonomía e independencia
     Empiezan a verse más “adolescentes”.



     Es muy importante para nosotros como padres, poder conocer algunas de las características del desarrollo evolutivo, para poder acompañar y criar respetuosamente a nuestros hijos.

     Ante cualquier duda y/o inquietud, no duden en consultarnos.



Patricia y Fernanda






jueves, 2 de abril de 2020


Día mundial del autismo



Un día para difundir, concientizar y conocer acerca del autismo, el resto de los días para acompañar, entender y empatizar. Todos somos parte del mismo mundo y todos tenemos los mismos derechos.

Gabinete psicopedagógico

gabpsico@capuchinas.edu.uy


martes, 31 de marzo de 2020

¿Cómo vivir la cuarentena?


¿CÓMO VIVIR LA CUARENTENA?

Retomando el tema de la propuesta anterior, en el que jugamos un poco con nuestras emociones y tratamos de conocernos un poquito más, hoy vamos a dejarles algunas nuevas  ideas de cómo vivir de la mejor manera posible estos días tan diferentes que estamos transitando.

Toda situación nueva y desconocida nos genera ansiedad, porque estamos acostumbrados a cierta estabilidad, tanto emocional como en lo referente a la rutina diaria. Y nos cuesta salir de la famosa zona de confort cuando tenemos que re armarnos e implementar nuevas estrategias de supervivencia.

Y hablamos de supervivencia no como algo negativo, sino como una situación que nos obliga a pensar más allá de cosas que, en circunstancias normales, ya están sobresabidas. Y nos pone a prueba en el diario vivir, en cosas tan básicas como cambiar nuestros horarios y nuestras costumbres. Nuestros hábitos higiénicos y de convivencia. Y, ni que hablar, de nuestra economía, que también se ve afectada como consecuencia de esta situación de emergencia sanitaria que todos estamos viviendo y que afecta a la mayoría de nuestras familias.

Entonces, a todo esto también se suma la incertidumbre, la duda, la inseguridad y el miedo de qué pasará después. Y es ahí donde nosotros, como adultos referentes, y esto los incluye a ustedes como padres en primera instancia, pero también a nosotros como institución educativa, debemos implementar nuevos mecanismos adaptativos para poder salir de esta situación fortalecidos, convertidos en mejores padres, en mejores hijos, en mejores personas.

Sabemos que no hay recetas, porque, además de que estamos frente a una situación completamente nueva, también cada realidad personal, familiar y laboral es diferente y única para cada ser humano. Y es ante eso que, desde nuestro lugar, hemos pensado en acompañarlos como una gran familia, para transitar estos días de la mejor manera posible.




En primera instancia, les queremos dar algunas ideas para que pongan en práctica:

-          No dramatizar la realidad que estamos viviendo. Sin quitarle importancia a esta enfermedad, que sabemos que la tiene, debemos intentar mostrarle a nuestros hijos que es una más de tantas veces que la vida nos pone a prueba y que debemos salir adelante todos juntos.
-          Resaltar la unión de la familia como un gran equipo de trabajo, que, sea cual sea su estructura, cada miembro tiene un papel fundamental y todos somos importantes para enfrentar la vida juntos. Está bueno distribuir tareas entre todos los miembros de la familia, acorde a la edad de cada uno sin dudas (poner la mesa, fregar, sacar la ropa de la cuerda, colgar la ropa, inclusive cocinar entre todos).
-          Apoyarnos unos a otros cuando tenemos momentos difíciles de ansiedad o de angustia frente a la incertidumbre, sobre todo si sabemos que entre todos es más fácil.
-          Inventar, crear, improvisar actividades que nos ayuden a descargar nuestras emociones. Porque sabemos que tantas horas todos juntos en casa, puede generarse un ambiente de estrés y pueden aparecer episodios de violencia, no haciendo referencia solamente a la violencia física, sino a la emocional y/o verbal, que es más común y menos percibida cuando estamos adentro de la situación misma.
-          Cuando estamos muy estresados, podemos intentar alejarnos, vamos al patio, al cuarto, al baño, si tenemos espacio hacemos alguna actividad física… y cuando baja nuestro nivel de estrés, volvemos a dialogar y a intentar expresar cómo nos sentimos. Así entre todos tratamos de entendernos y sacamos hacia afuera nuestras emociones, pero de una manera positiva.
-    Podemos permitirnos ser más flexibles, porque a veces el propio encierro nos lleva a disminuir la carga de energía, entonces que quede algo fuera de lugar, o que los chicos quieran ver un poco más de televisión no tendría que suponernos un problema. Ya tendremos tiempo después para rearmar rutinas.
-       Es importante reconocer que estamos en una etapa de distanciamiento social, pero que no implica el aislamiento social, sino que contrariamente necesitamos de los demás, entonces recurramos a la tecnología para que nuestros hijos y nosotros mismos podamos conversar y divertirnos con nuestros familiares y amigos. Todos estamos en la misma situación y nos viene bien hablar y ver (gracias a los teléfonos y computadoras) a alguien de mi confianza y a quien extraño.
- Intentemos cuidar la relación con nuestros hijos y las relaciones de pareja, manteniéndonos positivos y apoyándonos en nuestros seres queridos y si en algún momento flaqueas también puedes pedir ayuda y eso te fortalecerá.

 Queremos  dejarles nuestro contacto por si necesitan hacer cualquier consulta. Cualquier situación que para ustedes esté siendo un  problema, será para nosotros un nuevo desafío de trabajo para poner nuestro granito de arena ayudándolos a estar cada día mejor y salir fortalecidos de esta situación, que no es , nada más ni nada menos, que una instancia más de aprendizaje para todos nosotros como seres humanos.

Fernanda y Patricia

gabpsico@capuchinas.edu.uy


miércoles, 25 de marzo de 2020

Juego de las emociones




APRENDIENDO CON NUESTRAS EMOCIONES

En estos días en que estamos más en casa, en que tenemos más tiempo para estar en contacto con nuestras personas más cercanas, pero también tenemos más tiempo para encontrarnos con nosotros mismos, es que aparecen algunas emociones y algunos estados de ánimo nuevos, muchas veces más complejos que los que manejamos habitualmente, haciéndonos un poco más difícil la convivencia.

Es entonces un buen momento para poder conocernos un poquito más. Tarea difícil muchas veces, porque nos enfrenta con nuestros miedos, con nuestras preocupaciones, y con un montón de sentimientos que a veces no sabemos cómo manejar.

Por eso les propongo una tarea divertida, para jugar en familia y poder ir descubriendo entre todos, como vivir los diferentes estados de ánimo y sacar lo mejor de ellos. Porque solamente conociéndonos, podremos vivir en armonía.

 ¿Les parece si comenzamos?

El juego se llama E l cubo de las emociones


-   Tenemos que armar un cubo, de tamaño mediano, algo así como 10 centímetros de lado cada arista.
            -   Luego vamos a dibujar (o pegar), una carita en cada cara del cubo, que tenga la expresión de las 6 emociones básicas.

¿Te acuerdas cuáles son?
Alegría, tristeza, sorpresa, enojo, miedo, asco.








-   Cuando está listo nuestro cubo, comenzamos el juego:

o   Cada jugador va tirando el cubo.
o   Cuando sale una cara, el jugador identifica de qué expresión se trata
o   Luego dice en qué situaciones se siente o ha sentido así

o   Por último piensa en una manera de manejar esa emoción que sea más efectiva que las que ha empleado hasta el momento en su vida.
o   Si lo desean, los demás jugadores pueden agregar otras soluciones que a ellos les pueda haber resultado efectiva también.

-   Entre todos nos ayudamos a conocernos y a funcionar de maneras más adaptativas.


 Cuéntame qué les pareció este juego, aquí en los comentarios del blog.
Próximamente les estarán llegando otras ideas
También ustedes pueden proponer alguna, ¿qué me dices?



   
María Fernanda Corbo
 Licenciada en Psicología
Equipo Psicopedagógico I.H.H.C.